domingo, 3 de mayo de 2009

Los culpables del paro

Me había negado rotundamente a hablar de la crisis y del paro en España hasta ahora. Es verdad que hay crisis, es verdad que hay una realidad nueva, diferente, triste para muchos, pero considero que las crisis cíclicas que sufre el capitalismo, es un problema esperado, que formaliza nuevas formas de enfrentar la vida y la economía. Cuando alguien quiera sentir verdadera crisis, que experimente 4 meses en Cuba viviendo como un isleño, donde el gobierno mira al mundo por encima del hombro alegando que la crisis no afecta a Cuba.

Más allá del pavoneo mentiroso del gobierno de la isla, es absurdo que ya en España existan más de 4 millones de parados. Hay parados en todo el mundo, y crece en todos los países, pero es inusual que sea precisamente España la que aporte las mayores tasas.

Lo increíble es la actitud de gran parte de la sociedad española que ni por esas votaría otro gobierno diferente. No me digan que no es extraño, inusual y sorprendente, que las encuestas siguen dando casi empates técnicos entre los dos mayores partidos en España. Con las cosas de comer no se juega, se suele decir en la calle, y sin embargo prefieren seguir votando por requerimientos ideológicos.

El lema con el que los sindicatos se manifestaron en el 1 de mayo de 2009 decía: “por el empleo, la inversión pública y la protección social”. Si se analiza con cuidado todo lo que piden no es válido para salir de la crisis. Es obvio, no es labor de los sindicatos tomar medidas para hacer la crisis más corta sino exigir todo lo que puedan como supuestos defensores de los trabajadores. Sin embargo, estas medidas, tan obviamente populares, no ayudan a los trabajadores. Bueno a ver, sí lo ayudan, pero sólo temporalmente y a un coste tan alto que con visión de futuro termina perjudicándolo.

Si en medio de una crisis el gobierno efectúa inversiones públicas y protección social, evidentemente creará algunos puestos de trabajo y evitará que algunas personas queden sin amparo económico del gobierno. Sin embargo, el gobierno no tiene dinero para hacerlo, ¿de dónde saca el dinero? Pues de aumentar los impuestos para los años que vienen. Y la subida de impuestos implica que habrá, cuando termine la crisis mundial, un alto coste de la vida, precios más altos, menos contratación y bajos salarios. Es de sentido común. Si soy dueño de un negocio y el gobierno me sube los impuestos, prefiero no contratar a nadie porque al final tendré más gastos. A eso nos abocamos si el gobierno acepta el lema de los sindicatos.

¿Pero alguien cree que el gobierno está haciendo algo diferente para salir de la crisis? Pues no, las medidas que está tomando, van encaminadas a no perder las elecciones. Al final está haciendo todo aquello que piden los sindicatos; y lo viene haciendo, desde antes, con frases del tipo que la salida de la crisis “será una salida social o no será” o presentando mociones de censura contra el papa por manifestar su oposición al uso de preservativos. El papa se merece un rapapolvo, eso ni dudarlo, pero por favor, con esta tasa de paro que diga lo que quiera, que hay cosas más importantes que atender. Es de una irresponsabilidad supina.

Claro que el gobierno no es único responsable de la crisis. La crisis ha sobrevenido por una conjunción de factores que nacen desde el gasto excesivo y la mala planificación en la época de las vacas gordas, hasta una mala planificación de los gobiernos actuales cuando la veían venir. Pero sí es responsable el gobierno de habernos mentido cuando dijo que no había crisis en la campaña para las elecciones, y es responsable ahora de que España aporte 2 de cada 3 parados de la Unión Europea, y será responsable cuando el resto de los países –que sí están tomando medidas profundas para reformar el mercado laboral y las relaciones económicas– hayan salido de la crisis y en España estemos todavía pensando qué hacer para aumentar el PIB.

No sé qué harán los sindicatos cuando eso ocurra pero no tendrán argumentos para culpar, como hacen ahora, a todo aquel que se atreva a proponer medidas de tipo estructural. Los sindicatos –estos sindicatos– están completamente sometidos al poder central. El lema que han escogido parece escogido por el propio gobierno de España. Es tan evidente su capitulación, que se han visto obligados a enfilar sus armas contra otros para que no los acusen de inacción. ¿Quiénes son los culpables de la crisis para los sindicatos? ¿Quiénes recibieron las mayores críticas en el 1 de mayo? Pues los de siempre, los bancos, el capitalismo, y por supuesto: la democracia liberal, mal conocida como derecha.

Con el paro creciendo en la nación, hacen manifestaciones contra el gobierno de una comunidad autónoma, la de Madrid claro, que es un gobierno facha de la derecha. Da igual si Esperanza Aguirre tiene o no tiene responsabilidad en la crisis nacional, son unos fachas en el gobierno a los que hay que atacar.

Los enemigos de los sindicatos son el Partido Popular, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, director del banco de España, y Gerardo Díaz Ferrán, el presidente de la llamada patronal en España. Curioso. Cuando la subida espectacular de la tarifa eléctrica en 2009 por instancias del gobierno y que fue una estafa en toda regla, no hubo una sola voz en contra por parte de los sindicatos.

Ya sabemos lo que pasa. Cuando gobiernan los amigos ideológicos hay que hacer oposición a la oposición. Lo dicho, veremos qué harán cuando sigamos en crisis cuando el resto de Europa, ya fuera de ella, nos exija medidas para salir de ella. ¿Será más importante la olla o la ideología?

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