lunes, 24 de agosto de 2009

Crisis y gasto en España

Resulta sorprendente el tipo de medidas que toma el gobierno español para enfrentar los efectos de la crisis en España. Sorprendente porque el sentido común indica que lo más sensato parecería ser contraer el gasto público y crear condiciones para que se cree nuevo empleo.

La economía es una disciplina bastante subjetiva. Cuando comenzó la crisis nos dimos cuenta que la mitad de los economistas lo venían anunciando y la otra mitad la negaba de plano. En otros hechos económicos pasa algo parecido, se equivocan los que antes acertaron y viceversa.

Sin embargo, en lo que están de acuerdo casi todos los economistas es que gastar del erario público y aumentar los impuestos no es una manera efectiva de enfrentar una crisis, porque la práctica, ese criterio que valoriza la verdad, ha demostrado que es así por años y años de convivencia entre los seres humanos.

Un país se gobierna desde el punto de vista económico casi como se lleva una familia, con la diferencia que el estado no tiene dinero, se lo arranca al ciudadano. Imagine que en su casa dejan de entrar de golpe mil euros. Lo sensato es gastar menos hasta que vuelvan entrar esos mil euros, pero no gastar más y endeudarnos para pagarlos cuando vuelvan a entrar.

Cuando se bajan los impuestos se le deja al ciudadano más dinero en su bolsillo para gastar, lo que a la larga beneficia a todos. Cuando se gasta más hay más posibilidades de que no se destruyan empleos, lo contrario sería estúpido.

El gobierno español está haciendo justo eso: gastar nuestro dinero (que no el suyo) para darles a una parte de la sociedad lo que necesita casi toda la sociedad. Es decir, dice que ayuda a los que no les entran esos mil euros, pero sólo ayuda al 10 % de ellos y para ello nos saca más dinero de nuestro bolsillo.

¿Recuerda alguien como se hizo notar esta crisis mundial? Pues se hizo evidente cuando varias entidades bancarias norteamericanas reconocieron no poder pagar el dinero que se suponía que tenían en sus arcas. Es decir, cuando quien dijo tener dinero reconoció que había gastado un dinero que no tenía. Gastar lo que no se tiene. ¿No es evidente?

La medida de aportar 420 euros a los desempleados que hayan perdido su subsidio ayuda al final a muy pocos de los que realmente lo necesitan y no se explica semejante gasto cuando las comunidades autónomas en España recibieron 11 mil millones de euros en plena crisis.

La estrategia del ejecutivo español es evidente: crear estados de opinión favorables para ganar elecciones pero no enfrentar la crisis de frente porque han asumido que de ella se saldrá por las propias circunstancias y sin que hagan nada para sortearla.

Probablemente sea cierto, de la crisis se saldrá casi por la propia fuerza de las cosas, el capitalismo ha tenido crisis cíclicas durante años y eso no cambiará en los próximos años. Lo insensato es creer que porque esto es así, no se debe hacer nada por salir antes de ella.

Pero el socialismo español, al menos el que está en el gobierno (ya que no todos están de acuerdo con ello), tiene una meta clara: ganar las elecciones que vienen como sea, lo cual es legítimo, aunque lo está haciendo con bulos, engaños y medias verdades que dejan en muy mal sitio la labor social que pretende.

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